2.3.7:
Lluvia ácida.
¿Qué es la lluvia ácida? La lluvia ácida es una de las consecuencias de la contaminación del aire. Cuando cualquier tipo de combustible se quema, diferentes productos químicos se liberan al aire. El humo de las fábricas, el que proviene de un incendio o el que genera un automóvil, no sólo contiene partículas de color gris (fácilmente visibles), sino que ademas poseen una gran cantidad de gases invisibles altamente perjudiciales para nuestro medio ambiente.
¿Cómo se genera? La capa vegetal en descomposición y los volcanes en erupción liberan algunos químicos a la atmósfera que pueden originar lluvia ácida, pero la mayor parte de estas precipitaciones son el resultado de la acción humana. El mayor culpable de este fenómeno es la quema de combustibles fósiles procedentes de plantas de carbón generadoras de electricidad, las fábricas y los escapes de automóviles.
Cuando el ser humano quema combustibles fósiles, libera dióxido de azufre
(SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx) a la atmósfera. Estos gases químicos
reaccionan con el agua, el oxígeno y otras sustancias para formar soluciones
diluidas de ácido nítrico y sulfúrico. Los vientos propagan estas soluciones
acídicas en la atmósfera a través de cientos de kilómetros. Cuando la lluvia
ácida alcanza la Tierra, fluye a través de la superficie mezclada con el agua
residual y entra en los acuíferos y suelos de cultivo.
Consecuencia ambiental de la lluvia ácida:
La lluvia ácida tiene muchas consecuencias nocivas para el entorno, pero
sin lugar a dudas, el efecto de mayor insidia lo tiene sobre los lagos, ríos,
arroyos, pantanos y otros medios acuáticos. La lluvia ácida eleva el nivel
acídico en los acuíferos, lo que posibilita la absorción de aluminio que se
transfiere, a su vez, desde las tierras de labranza a los lagos y ríos. Esta
combinación incrementa la toxicidad de las aguas para los cangrejos de río,
mejillones, peces y otros animales acuáticos.
Algunas especies pueden tolerar las aguas acídicas mejor que otras. Sin
embargo, en un ecosistema interconectado, lo que afecta a algunas especies, con
el tiempo acaba afectando a muchas más a través de la cadena alimentaria,
incluso a especies no acuáticas como los pájaros.
La lluvia ácida también contamina selvas y bosques, especialmente los
situados a mayor altitud. Esta precipitación nociva roba los nutrientes
esenciales del suelo a la vez que libera aluminio, lo que dificulta la
absorción del agua por parte de los árboles. Los ácidos también dañan las
agujas de las coníferas y las hojas de los árboles.
Los efectos de la lluvia ácida, en combinación con otros agentes agresivos
para el medio ambiente, reduce la resistencia de los árboles y plantas a las
bajas temperaturas, la acción de insectos y las enfermedades. Los contaminantes
también pueden inhibir la capacidad arbórea de reproducirse. Algunas tierras
tienen una mayor capacidad que otras para neutralizar los ácidos. En aquellas
áreas en las que la capacidad amortiguadora del suelo es menor, los efectos
nocivos de la lluvia ácida son significativamente mayores.
MARTÍNEZ MARTÍNEZ BRAYAN DE JESÚS
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